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Pereza de estudiar

Pereza de estudiar -.-

Hago el post pues para que reaccionen a tiempo y no tengan más inconvenientes de los necesarios (como los he tenido yo) , cuando digo inconvenientes es todo aquello que involucra ser un mal estudiante y querer ser uno bueno, pero que por x,y o z razón no lo hemos logrado hacer. Quiero que quede claro que las personas que no son buenas estudiantes no son estúpidas; de hecho son de las personas que más sufren por no tener tan siquiera un plan de estudio o por no definir bien las prioridades que tienen que tomar; asi que según lo anterior; podría afirmar que los malos estudiantes se esfuerzan más por los malos hábitos que tienen. Así que si sos mal estudiante siempre recuerda que al menos una vez te has esforzado para estar en donde estés; desde levantarte para ir a clases hasta llegar cansado a querer hacer nada, encender tu consola o hacer cualquier cosa no referente a los deberes que tienes como estudiante.

Definición de pereza:

Negligencia, tedio o descuido en las cosas a que estamos obligados.
Flojedad, descuido o tardanza en las acciones o movimientos.

¿Tienes un horario y un plan de trabajo para cada día y te ajustas a él?



Un buen estudiante debe tener cada día un horario y un plan de trabajo y, obviamente ajustarse a él.

Los estudiantes malos generalmente no planifican. Siempre encuentran una excusa para dejar las tareas -deberes y estudio- para última hora. No le dan prioridad al estudio. Además lo suelen dejar como algo residual. En sus lista de prioridades están otras cosas. Cualquier excusa es buena para dejar los estudios.

Hay en ello una buena dosis de autoengaño temporal. Es más o menos así:

- A primeras horas de la tarde, al regreso del Colegio, estás cansado de estar fuera todo el día en el Cole (en realidad no has atendido a las clases), pero estás agotado. Quieres merendar y distraerte un poco. Una vez ya autoengañado intentas prolongar el ocio lo máximo posible (play, psp, música, llamada móvil, ir a la habitación de tu hermano...). Te dices que estudiarás por la noche.

- La cena es copiosa y después de cenar algunos miembros de la familia charlan o ven la TV. No te apetece en absoluto, ponerte a estudiar. Estás más cansado todavía y si te pones a hacer los deberes lo haces "tarde, mal y nunca".

El plan de trabajo es una "declaración de principios". Es tu apuesta por ser un buen estudiante.

1. Has decidido nada más llegar ponerte a estudiar y hacer los deberes PORQUE ES MUY IMPORTANTE PARA TU VIDA. ES TU RESPONSABILIDAD, TU TRABAJO.

2. De esta forma, al ser tu prioridad número 1, si te falta tiempo, porque no lo has calculado bien, siempre puedes recurrir a "horas extras" y subsanarlo.

3. Cuando has terminado tu estudio y deberes, puedes descansar mejor. Te diviertes más, te relajas más, y por supuesto, no te quitas horas de sueño que te pasarán factura en las clases de la mañana. El descanso mayor te repercutirá positivamente en las clases del día siguiente.

¿Te cuesta ponerte a estudiar?




El estudio te aburre. Lo haces porque es una obligación que te imponen tus profesores y tus padres. Siempre encuentras una excusa para hacer otra cosa o dejar el estudio para más tarde.

Si te gustara estudiar evidentemente estaría deseando ponerte a estudiar... Así que ese es el principal problema a resolver.

Uno de los retos de cualquier estudiante debe ser tener suficiente motivación para estudiar. Esto le permitiría transformar su apatía y desinterés en ganas y entusiasmo por estudiar y aprender.

Entre tus sueños debe estar el ser un buen estudiante. Debes empezar por convencerte que merece la pena ser un buen estudiante. Siempre hay razones por las que se debe intentar ser buen estudiante.

Muchos estudiantes que tenían un odio feroz al estudio se han convertido en los estudiantes que más destacaban de sus respectivos cursos, eliminando y transformando las causas que explicaban esa fobia al estudio. Es importante analizar las causas. Para cada estudiante pueden ser distintas y en el 99% de los casos se pueden superar.

Debes leer cosas que te ayudar a motivar el estudio. La automotivación es muy importante. Incluso pedir ayuda a tus padres.

¿Terminas tus deberes y trabajos en el tiempo que te has propuesto?



Puede que te obliguen o que tu mismo te hayas convencido de que hay que ponerse a estudiar y hacer lo deberes como una prioridad. Con tu mejor voluntad vas y te pones en tu mesa de estudio pero los deberes y aprenderse los temas se hacen una tarea interminable. Esto es malo, porque a largo plazo te desanimará e incluso puede que le tomes "manía" al estudio.

Quizás te falta capacidad de concentración. Y aunque estás sentado encima de la mesa de estudio muchas horas, tu rendimiento no es óptimo, más bien bajo. Debes analizar los motivos que explican esa falta de concentración.

Que no te cuentes que hay otros que son más listos que tú y hacen sus deberes en un santiamén sin esforzarse. Lo que tienes que empezar a mejorar es tu método de estudio. Si pones en marcha algunas técnicas podrás incrementar muy sustancialmente tu rendimiento, acabar a tiempo tu estudio y poder descansar más y mejor.

Empieza por analizar que es lo que te hace perder tiempo.

¿Distracciones? ¿interrupciones? ¿no estás cómodo?. Recuerda que debes estudiar en un sitio que reúna las condiciones idóneas (ver el mejor el mejor sitio para estudiar).
Puede que, en general, no apliques unas buenas técnicas de estudio. Quizás no tengas unos buenos materiales, en buenas condiciones (apuntes, libros...).
También puede deberse a que tu lectura es lenta, o no aplicas técnicas de memorización efectivas.
En todo caso, también debes plantearte si tu motivación hacia el estudio es suficiente como para tener la correcta capacidad de concentración y un buen rendimiento en general.

¿Encuentras aburrido el estudio y las clases?




Como ya decíamos en la pregunta ¿Te cuesta ponerte a estudiar? Uno de los motivos del fracaso en los estudios es la falta de motivación hacia el estudio y las clases.

Puede que haya que empezar por las clases. Si el estudiante no logra conectar con los profesores y las materias que se explican en clase, muy probablemente, los deberes y el estudio casusarán aburrimiento.

¿Cómo no encontrar aburridas las clases y el estudio? ¿Cómo luchar contra el aburrimiento?

Sinduda debemos recurrir nuevamente a la motivación. Es muy importante que el estudiante comprenda la importancia de estudiar y aprender. Es muy fácil decir "esto no me gusta" sin mejorar nuestra capacidad de esfuerzo y constancia. En realidad, no deberíamos decir "no me gusta algo" hasta que lo conociéramos más a fondo.

Muchos estudiantes que "odiaban las matemáticas" o "no les gustaba la física y química", tuvieron la suerte de que alguien les convenciera para estudiar mejor estas materias. Tras un mejor conocimiento y dominio transformaron su odio por "pasión", pasando a ser auténticos forofos de las mismas materias que odiaban.

Hay que recordar que en el estudio "conocer mejor" significa "gustar más". Cuanto más estudias una materia, más te gusta". Por tanto hay que encontrar vías para conocer mejor las materias que son objeto de estudio. Mejores apuntes, libros de apoyo, materiales en Internet, etc.

Y hay que empezar y es totalmente necesario cambiar nuestra actitud en clase. Hay que ser activos y tratar de encontrar las clases divertidas.

¿Sueles participar e intervenir frecuentemente en clase, o al menos con más frecuencia que la media ?



La respuesta de un buen estudiante es sí. Puede que tu timidez te impida participar mucho en clase o que tu carácter introvertido te sea menos propicio a expresarte frecuentemente en clase; pero si eres un buen estudiante al menos deberías participar con una frecuencia superior a la media de tu clase.

Hay buenas razones para participar en clase si te has propuesto ser un buen estudiante.

1. En primer lugar, timidez e introversión aparte, en general, si te gustan las clases debes sentirte cómodo en ellas. Además, si sacas buenas notas, seguro que el profesor te animará a participar y a ponerte como ejemplo. Aunque optes ante tus compañeros a ser más bien modesto y humilde, te habrás ganado por méritos propios a tener un papel destacado en clase y la consideración y estima de tus profesores.

2. Si eres buen estudiante, intervenir en clase puede ser de gran ayuda a los demás, puesto que tus dudas quizás sean generalizadas para todos los compañeros que han estudiado menos y no se han percatado todavía de la duda.

3. Si preguntas al profesor una duda determinada, le estarás demostrando que estás estudiando a fondo su asignatura. Que llevas al día el estudio, sus apuntes, etc. etc. Una buena forma de rentabilizar el esfuerzo diario y llevar las cosas según el plan para sacar bien los exámenes.

La participación de un estudiante en clase es un buen indicador de su motivación hacia la asignatura y aplicación de correctas técnicas de estudio. Así que no te dejes influir por aquellos malos estudiantes que se meten con los que participan o intervienen en clase. Si eso fuera un motivo para no participar, pregunta al profesor al inicio o final de la clase y házle copartícipe a tus tutores del problema.

¿Intentas situarte en los primeros puestos o fila de la clase?




La respuesta de un buen estudiante es sí. Y es que un buen estudiante sabe lo mucho que se juega si no presta la mayor atención a clase. En general, los estudiantes que buscan los sitios más apartados del final en realidad ya están firmando una declaración de intenciones sobre su actitud en clase.

Sentarse en la última fila -que es lo preferido por un gran número de estudiantes- no tiene ninguna ventaja:

Se oye peor al profesor o la profesora.
A veces no se ve bien y en todo caso se debe forzar más la vista, y por tanto, acusamos tras horas, una mayor fatiga y cansancio.
Podemos exponernos a cualquier distracción, ante gestos, conversaciones, etc. de las filas intermedias. Una pérdida de atención puntual, y la dificultad de seguir lo que viene después, nos desanimará, y hará más difícil seguir el resto de la exposición del profesor o profesora.
Estás en una situación más proclive para "desconectar" si no estás muy motivado por las materias o las clases en general.
Por las razones anteriores tomar buenos apuntes y retener conocimientos importantes se hará mucho más difícil.

Procura tener una posición activa en la clase y para ello es muy conveniente que intentes sentarte en los primeros puestos de la clase y prestar la mayor atención en clase. Esto te ahorrará mucho tiempo en el estudio y en repasos.

¿Le planteas tus dudas frecuentemente a tu profesor?




La respuesta de un buen estudiante es sí. Quizás en la pregunta ¿Sueles participar e intervenir frecuentemente en clase? quizás tenías alguna escapatoria alegando tu timidez e introversión. Pero aquí, ni eso. Puedes preguntar a tu profesor fuera del horario de clase, en el pasillo, durante el recreo, o en la hora de tutoría.

Preguntar tus dudas es una garantía total de que vas avanzando y "escalando" en la preparación de la asignatura.

Recuerda lo que comentábamos en la pregunta sobre la participación en clase y alguna cosa más:

Si preguntas al profesor tus dudas le estarás demostrando que estás estudiando a fondo su asignatura. Que llevas al día el estudio, sus apuntes, etc. etc.
La resolución de tus dudas te permitirá avanzar más rápidamente en el estudio de la asignatura y en una buena preparación del examen.
La respuesta a una duda inteligente, puede llevar consigo una respuesta del profesor muy rentable para ti.

¿Guardas juntos los apuntes y materiales de cada asignatura?




La respuesta correcta es sí. Imaginemos un gran supermercado con muchísimos artículos. Todo está reagrupado lógicamente y organizado por secciones. Los clientes encuentran todo más fácilmente y los trabajadores pueden reponer más fácilmente las secciones y menos tiempo.

Los buenos estudiantes suelen tener todo muy bien organizado y ordenado. Ese mismo orden les ayuda mucho a asimilar mentalmente las materias. La propia clasificación y organización viene a clarificar muchas veces un esquema mental de asimilación.

La desorganización de los algunos estudiantes y su coste

Amén del tiempo que pierden los estudiantes que no organizan sus apuntes y materiales. Cuando llega la premura de preparar los exámenes resulta que no han sido conscientes de que les faltaba unas importantes hojas dentro de sus apuntes. O no saben relacionar algunos materiales que disponen con sus respectivos temas.

No digamos si tienen que solucionar una duda de un tema anterior. En este caso se ponen a buscar en una carpeta que contiene apuntes y materiales mezclados y en los que es casi imposible identificar ya fechas, materias, etc., perdiendo un precioso tiempo en hacer averiguaciones o finalmente desistiendo de buscarlos e identificarlos correctamente.

Además, los estudiantes que afirman que no guardan juntos sus apuntes y materiales están indicando que no siguen ningún método de estudio eficaz antes de los exámenes. Por ejemplo, un método como el SQ3R, exige trabajar mucho con los apuntes y materiales: explorar, preguntar, leer, recitar y repasar... Si los apuntes y materiales están bien ordenados y guardados accesiblemente, hacer estas tareas periódicas de cara a la preparación de exámenes será mucho más fácil y rápido.

Por tanto nada más llegar de clase, una de las tareas prioritarias es clasificar, ordenar y guardar por asignaturas los apuntes y materiales. Esta labor de organización nos permitirá una fácil consulta, una disponibilidad total y un control de nuestros repasos y del estudio en general. También de esta forma seremos siempre conscientes de lo que nos falta y necesitamos pedir al profesor o algún compañero.

¿Sigues activamente las clases, con las guías, tomando apuntes y notas de todas o casi todas las asignaturas?




La respuesta correcta es sí. Los buenos estudiantes cuando asisten a una clase son esponjas. Absorben todo lo que el profesor dice. Se esfuerzan al máximo en prestar atención a las explicaciones. Toman apuntes "trabajando" la información que facilita el profesor (identificando definiciones, conceptos importantes, desarrollo de las explicaciones y los argumentos, etc.).

Los buenos estudiantes se esfuerzan en estar activos en clase. Para no distraerse y captar mejor las explicaciones y prestar toda su atención se ponen en las primeras filas de la clase y toman notas, participan e intervienen frecuentemente, etc. Seguir activamente las clases es el mejor truco para no desconectar.

De esta forma los buenos estudiantes aprovechan mejor el tiempo y cuando repasan la asignatura para preparar los exámenes los hacen más rápidamente que los estudiantes que no prestan suficiente atención en clase.

Sin duda, la mejor forma de ser activo en clase es desarrollando y mejorando tu capacidad para tomar apuntes. Aquellos estudiantes que toman unas buenas notas en clase mejoran sustancialmente sus resultados a través de lo que retienen durante las explicaciones del profesor.

¿Pasas a limpio, haces resúmenes y esquemas de las asignaturas?




La respuesta correcta es sí. Prestar atención y tomar apuntes en clase, requiere un muy importante trabajo posterior una vez llegados a casa. Se trata de ordenar y pasar a limpio los apuntes tomados, haciendo resúmenes y esquemas de las asignaturas que nos serán utilísimos para los repasos de las diferentes asignaturas.

Estas tareas nos ayudarán además a:

Identificar claramente lo que hemos aprendido en clase y aquello de los que tenemos dudas que debemos preguntar al profesor.
Fijar en nuestra memoria mucho mejor lo que se ha explicado en clase, potenciando su memorización
Facilitando los repasos a través y la aplicación de métodos de estudio como el SQ3R.

Algunos alumnos pueden pensar que se pierde mucho tiempo pasando a limpio los apuntes o haciendo resúmenes y esquemas para las diferentes asignaturas. A los que piensan de tal forma hay que argumentarles:

El tiempo empleado en pasar a limpio, hacer resúmenes y esquemas de las diferentes asignaturas es muy productivo, dado que fija en la memoria el contenido de la asignatura, garantiza una mejor comprensión y memorización y supone un gran ahorro de tiempo en época de exámenes (precisamente cuando el tiempo es más escaso).
Permite emplear mucho menos tiempo en los repasos, propiciando al final un ahorro total de tiempo bastante sustancial.
Permite comprender mejor lo nuevo que se explica en clase (y que en gran medida puede estar relacionado con lo explicado con anterioridad en la propia asignatura).

¿Tienes dificultad en expresarte por escrito?



La respuesta correcta es no. La facilidad para expresarse por escrito es fundamental y propia de los buenos estudiantes.

Generalmente los estudiantes que se expresan bien por escrito:

Llevan a cabo las lecturas recomendadas y están familiarizados con el hábito de leer.
También han hecho un esfuerzo en aprender las reglas del lenguaje y utilizar correctamente las reglas gramaticales.
Han seguido un método de estudio que les facilita la comprensión de las materias y les clarifica las ideas de cara a expresarlas por escrito.
Su entrenamiento con apuntes (pasarlos a limpio), hacer esquemas y resúmenes les da un rodaje y una ventaja sustancial a la hora de hacer los exámenes escritos.

La facilidad para la expresión escrita es decisiva en los exámenes. Aquellos que saben expresarse mejor y con más claridad están llamados a sacar las más altas calificaciones.

Un profesor valora muy sustancialmente la capacidad de expresión, dado que muestra en el alumno su claridad de ideas y la calidad de sus conocimientos.

¿Si el profesor hiciera un examen imprevisto ¿lo aprobarías?




La respuesta correcta es sí. Un buen alumno no prepara sólo la asignatura unos días u horas antes del examen final. Le dedica tiempo periódica y sistemáticamente a cada asignatura. Desde la atención en clase, la toma de buenos apuntes, pasarlos a limpio, hacer esquemas y resúmenes, repasos periódicos, etc.

De esta forma, si el profesor pone un examen sorpresa sin previo aviso, los que han seguido un método de estudio pueden superarlo sin problemas.

El rasgo principal del buen estudiante es su capacidad para esforzarse en llevar los temas explicados bien estudiados, pudiéndose dedicar a comprender mejor todo lo nuevo que se explica en clase.

No dejar para el final la preparación de los exámenes

Algunos estudiantes creen que estudiar con mucha anticipación no servirá de nada, puesto que se olvidará en gran medida; por eso están convencidos de que lo más productivo es hacer un gran esfuerzo a última hora, intentando probar suerte con las preguntan que salen e intentar aprobar. Están en un gran error. Debene tener en cuenta:

Al final se acumulan muchos exámenes y materias y prácticamente no hay tiempo suficiente para preparar las asignaturas más difíciles.
Para comprender y memorizar los temas hay que hacer un mayor esfuerzo puesto que para su aprendizaje no se ha seguido el proceso lógico temporal que requiere la compresión y memorización de las cosas.
La gran cantidad de materia a asimilar en tan poco tiempo crea confusión y escasa capacidad de retención. Sólo las preguntas repasadas en los últimos momentos, puede obrar algún milagro memorístico, dejando el resultado en manos de una "lotería" (si hay "suerte con las preguntas que salen en el exámen).
Los nervios, la falta de sueño, la tensión a cumulada por exceso de trabajo durantes esos últimos días... reducen la capacidad para aprender y memorizar.

Para salir de esta confusión deben familiarizarse con la forma en la que trabaja nuestra memoria, el tiempo y las veces que debemos repasar un tema antes de memorizarlo bien. Es fundamental aplicar un método de estudio

¿Dejas el estudio para las últimas horas de la noche?




La respuesta correcta es no. Hay muchos estudiantes que señalan que les gusta más estudiar por las noches, que se concentran mejor y rinden más.

Puede que algunos estudiantes no tengan en sus casas un sitio adecuado para el estudio y encuentren en la noche la oportunidad de tener menos interrupciones y distracciones. Pero en general los expertos aconsejan evitar las últimas horas de la noche y muy especialmente deben evitarlas los estudiantes que tienen horas lectivas por las mañanas.

Por qué se deben evitar las últimas horas de la noche para estudiar

Obviamente el cerebro está más cansado y trabaja con menor rendimiento y se memoriza con mayor dificultad. Algunos estudiantes suelen tomar cafeína o colas lo que todavía es peor puesto que crea la falsa sensación de que se "está despierto", aunque los resultados para retener cosas no son mejores según muestran bastantes investigaciones.
El mejor momento para ordenar y pasar a limpio los apuntes es nada más volver de clase, cuando todavía se tienen muy frescas las explicaciones de clase.
Es difícil dormir bien si en las horas previas a ir la cama si se han tomado estimulantes o se ha estado en "tensión" estudiando y realizando trabajos. No descansar bien acaba pasando factura a través de un rendimiento menor en las clases del día siguiente. El buen sueño y el estudio están estrechamente relacionados.
Estudiar en las primeras horas de la tarde permite prologar el tiempo de estudio si se viera que alguna materia requiere una mayor atención o esfuerzo del previsto inicialmente.
Se suele disfrutar más del descanso y el relax si uno se ha quitado de encima las obligaciones. Ir relajado a la cama y descansar bien de forma continuada es importante.

Por tanto, la conclusión es que deben evitarse las últimas horas de la noche, incluso en periodo de exámenes, especialmente si estos se han preparado bien a lo largo del curso, con un buen método de estudio y sus repasos periódicos correspondientes.

¿Dejas la mayor parte del repaso y estudio para los últimos días antes del examen?




La respuesta correcta es un no rotundo. El tema ya lo hemos comentado en la pregunta sobre exámenes imprevistos (que aconsejamos leer encarecidamente), donde hemos insistido en la necesidad de no dejar para el final la preparación de los exámenes. De lo contrario se trabajará el doble -aunque parezca lo contrario- y con una efectividad muchísimo menor.

Para preparar bien los exámenes de una asignatura, un estudiante debe seguir un método de estudio eficaz y sistemático, inteligente y efectivo en sus resultados, más allá de sus percepciones, intuiciones y creencias (la mayoría erróneas).

Debe todos los apuntes y materiales bien organizados
Apuntes pasados a limpio rápidamente con esquemas y resúmenes de la signatura
Aplicar un método de estudio. En este sentido hemos hablado en las Técnicas de estudio de uno de los clásicos (SQ3R)
Dentro de este método atender a los repasos periódicos.

Insistimos que dejar para un esfuerzo final el estudio de una asignatura es contravenir todas las reglas que se conocen para nuestra comprensión y memorización de las cosas. No sometas a tu cerebro a un colosal esfuerzo y tensión al que no podrá responder eficientemente. Trabaja racional e inteligentemente durante todo el curso.

El estudio y repaso de los diferentes exámenes lleva consigo una buena estrategia que a los buenos estudiantes les funciona. No las desprecies.

¿Escatimas el sueño viendo TV y te levantas por las mañanas cansado?



La respuesta correcta es no. La mayoría de los jóvenes se resisten rabiosamente a irse a la cama por las noches y a la hora de levantarse por la mañana se quedarían horas y horas entre las sábanas hasta enlazar con la comida y la siesta.

Dejando al margen exageraciones, lo cierto es que hay series de TV y, en general una programación TV que los jóvenes se empeñan en ver y cuyo horario se prolonga durante las horas en las que habría que corresponden a horas de sueño. Se trata de una lucha permanente entre padres e hijos.

Consejos sobre horas de sueño y estudio:

El sueño es vital para obtener un buen rendimiento en el estudio en general.
Las clases de la mañana hemos insistido que requieren una posición muy activa por parte del estudiante. Es imposible dormir poco y mal y poder prestar atención y captar productivamente las explicaciones de clase.
Los estudiantes no deben dormir nunca menos de 8 horas diarias -incluso más horas si se viera que es necesario y se está en edades "tempranas"-. Según la Universidad de Stanford (Adolescents sleep) los adolescentes necesitan 9 horas y 15 minutos de sueño. Los niños necesitan 10 horas y los adultos necesitan 8 horas y 15 minutos.
Debe ser un buen sueño, sin interrupciones, y descansando al máximo (sin tomar colas u otros estimulantes que impiden un sueño relajado y profundo).
Deben evitarse las últimas horas de la noche para estudiar. A la cama hay que llegar distendido y relajado.
Un déficit de sueño no sólo tiene un demostrado coste en la capacidad de prestar atención y retener información; investigaciones recientes también que dormir poco engorda.
El cansancio o sueño de las mañanas es un indicador de que el cuerpo necesita más sueño. No escatimes sueño. Acuéstate más temprano hasta que por las mañanas te despiertes de una forma natural, sin necesidad de despertador y sin la sensación de cansancio o de que necesitas dormir muchos más.

¿Tienes unas horas determinadas para la distracción?



La respuesta correcta es sí. Estas horas de distracción deben ser "sagradas" y de la mejor distracción posible para recuperar un descaso rehabilitador para nuestro cerebro.

Además serán unas horas dedicadas al ocio y la diversión con la ventaja de ir "con el deber cumplido", relajado y sin la tensión de que deberías estar estudiando.

Los buenos estudiantes no renuncian a estas horas de distracción, porque saben que su cerebro las necesita para estar en "buena forma". Bien distribuidas y planificadas para disfrutar intensamente, el buen estudiante puede obtener de sus padres privilegios (ir la cine, a la bolera, con los amigos, probar un nuevo juego de la Play, Internet, etc. etc.). Los padres deben animar al buen estudiante a que no renuncie a sus horas de distracción.

Además con la ventaja de que cuando se aproximen los exámenes mientras la mayoría de los estudiantes están "pringaos" estudiando sin parar un minuto, los buenos estudiantes pueden seguir teniendo sus horas programadas de diversión. Esto por no hablar de las ventajas de pasar un buen verano con todo aprobado.

La aplicación de un buen método de estudio tiene, pues, muchas ventajas de cara a la distracción y diversión:

Permite planificar racionalmente las horas del curso en estudio y diversión
Al ser el estudio mucho más efectivo, permite dedicar a la diversión bastantes horas, pero distribuidas racionalmente a lo largo de un curso.
Se aprovechan mejor los largos meses del verano. Mientras que los estudiantes que no consiguen aprobar en junio deben volver a tener que estudiar los materiales del curso... Los buenos estudiantes los guardan...

¿Tienes un lugar limpio y ordenado para estudiar que te permita concentrarte sin distracciones e interrupciones?



La respuesta correcta es sí. Probablemente eres de los que piensas que eso da igual. Te acuestas en la cama, con la música, te dedicas 1/2 hora a programarla, cambiarla; te da pereza levantarte a consultar un diccionario; por supuesto no necesitas escribir porque no haces resúmenes, ni esquemas. Tu método de estudio es tan pasivo y pobre que no necesitas "tensionarte"; un poco más tarde deambulas con los libros desde el salón a la cocina, sin importante la TV, los gritos de tus hermanos o las decenas de interrupciones y distracciones... porqué, quizás para ti, tu tiempo no tiene valor...

Estás equivocado. Estudiar con efectividad exige estar muy organizado y una alta concentración. Ya hemos comentado en otras preguntas la necesidad de:

Guardar, organizar y ordenar bien tus apuntes y materiales.
Pasar a limpio los apuntes, hacer esquemas y resúmenes de las asignaturas.
Estudiar a lo largo del curso periódicamente.

Esas actividades y tareas llevan consigo la necesidad de tener un buen sitio de estudio. Allí debes estar preparado para concentrarte a tope. Sin distracciones, ni interrupciones, bien sentado, activo, despierto y con energía. Con todo a mano, para no perder ni un minuto buscando o consultando cualquier tema que necesites. Con la mente puesta en tus plan de estudio diario y tus fechas de exámenes...

Así que mantén tu lugar de estudio limpio, ordenado y tú dispuesto a no rendirte nunca.

¿Desayunas todos los días abundantemente antes de ir a las clases?




La respuesta de un buen estudiante es sí. El estudio y la buena alimentación son dos cosas que deben ir muy unidas. El rendimiento en el estudio es sensible a una alimentación equilibrada y a unos hábitos alimentarios acordes con las exigencias del estudio. La mayoría de los especialistas insisten en que un estudiante debe cuidar muy bien su alimentación:

1. Un desayuno abundante, muy completo, al estilo anglosajón a base de cereales, leche, huevos, zumos, frutas, jamón, queso... El desayuno de un estudiante debe ser una de sus más completas comidas. Es el "combustible" que se quemará a lo largo del día, que se digiere rápidamente, y que da energía por las mañanas durante las clases, en las que hay que estar con vitalidad y energía.

2. Evitar caprichos: alimentos de bollería industrial a base grasas y exceso de hidratos con azúcares en comidas intermedias y ocasionales. Mejor alimentos sanos: frutas, bocadillos de pan integral, sin excesos de fiambres, no tomar bebidas azucaradas en exceso, etc. Los estudiantes deberían vigilar su sobrepeso, especialmente si esto influyen hábitos alimentarios no muy saludables.

3. Stop a la comida basura. Los que hacen trabajos sedentarios (como los de los estudiantes) deberían limitar mucho alimentos que contengan azúcar, pasteles, galletas, dulces, chucherías, carnes elaboradas, recompuestas, o empanadas, salchichas, alimentos en conserva, etc. etc.

4. Alimentación muy saludable. Un estudiante debe tener una alimentación equilibrada y muy diversificada. Una simple deficiencia en vitaminas puede originar falta de energía y vitalidad. En una buena dieta alimentaria de estudiante deben entrara alimentos como los: tomates y verduras, ensaladas (en todas las comidas), frutas (cinco piezas diarias), carne o pescado (con preferencia este último), huevos (varias veces por semana); leche, quesos y productos lácteos; pan integral y cereales: agua (un litro y medio al día).

4. Tener horas fijas en la comidas (las que sean necesarias). Comer por ansiedad y a muchas horas puede generar digestiones pesadas que mezcladas con el estudio restan capacidad de concentración, vitalidad y, en ocasiones fomentan la somnolencia.

Si eres un estudiante que tiene como meta destacar en sus estudios, debes cuidar mucho tu alimentación. Estar "en forma" mentalmente durante muchas horas al día (clases, horas de estudio por las tardes, exámenes, etc). Todas estas actividades exigen un óptimo rendimiento y los buenos hábitos alimentarios pueden ayudar mucho.

¿Lees todas las lecturas recomendadas en las clases?




La respuesta correcta es sí. Los estudiantes que sólo estudian para aprobar probablemente también argumentarán que con los apuntes, el manual y poco más se puede aprobar.

Algunas veces no leer las lecturas recomendadas en clase por el profesor hace incluso más difícil el aprobado que el sobresaliente. La razón es que los estudiantes que sí leen las lecturas recomendadas tiene acceso a materiales y fuentes de conocimiento que les permiten una más fácil comprensión de los temas fundamentales de la asignatura.

Tener menos que leer o estudiar no facilita la comprensión, ni tan siquiera la memorización de las cosas. Un mayor conocimiento e información sobre un tema puede contribuir a incrementar muy sustancialmente la asimilación de los contenidos básicos de la asignatura (apuntes, guía, manual...).

Es muy interesante recabar información directa del profesor sobre las lectura recomendadas en clase, a efectos de lograr el mayor rendimiento de estas lecturas:

Su papel y función (ej. apoyo a la comprensión de determinados temas)
Qué podemos obtener de su lectura
Grado de dificultad de las diferentes lecturas
Momento de iniciar la lectura (por ejemplo, antes o después de determinadas explicaciones en clase)
Su relevancia para el exámen y las calificaciones.

Hay técnicas que permiten incrementar tanto la comprensión como la velocidad de la lectura, contribuyendo a hacer más fácil al estudiante el cumplimiento de este cometido.

¿Tienes como meta sacar notas superiores al aprobado?



La respuesta de un buen estudiante es sí. Otra cosa es que padres, educadores y los propias estudiantes, llegados el caso, evalúen el aprobar como plenamente satisfactorio. Lo importante es que un estudiante haga un esfuerzo responsable y acorde con sus potencialidades.

En general, los buenos estudiantes tienden a plantearse metas más ambiciosas en la seguridad, además, de que un error en sus previsiones o cálculos del estudio o esfuerzo necesario, les permitirá alcanzar con toda seguridad el aprobado.

¿Estudiar para aprobar?

Otros estudiantes hacen planes de mínimos que si tuercen por algún imprevisto llevan al irremediable suspenso. Probablemente si se esforzaran un poco más y se tomaran en serio el aprendizaje de métodos de estudio podrían obtener resultados mucho mejores.

Los métodos de estudio permiten aumentar considerablemente el rendimiento académico. Por mucho que algunos alumnos no se consideren capacitados para "metas más ambiciosas", el esfuerzo y la constancia, junto con la aplicación de técnicas de estudio, producen resultados revolucionarios en muchos estudiantes, capaces de automotivarse y superar las barreras psicológicas.

Fuentes:


http://www.euroresidentes.com/colegio/cuestionario-buenos-estudiantes/cuestionario.htm
http://buscon.rae.es/draeI/

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